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El enojo, el orgullo y la competencia son nuestros verdaderos enemigos. Nunca se puede ser feliz con actitud de ira. Dalai Lama
MI FAMILIA NO ME ACEPTA. Elena Hernáiz Landáez
MI FAMILIA NO ME ACEPTAElena Hernáiz LandáezEl enojo, el orgullo y la competencia son nuestros verdaderos enemigos. Nunca se puede ser feliz con actitud de ira.Dalai LamaRealmente debemos pensar en serio, ¿mi familia no me acepta a mí o no acepta mi sexualidad?; debemos recordar que tenemos el derecho a exigir que respeten nuestra situación, sin embargo no podemos pedir que la acepten.Ahora bien, cómo podemos exigir respeto?; sencillamente cumpliendo con nuestra posición de ser humano ante ellos. “Si yo te respeto, tú me debes respetar”.Saben algo, como latinos debemos recordar que nuestras conexiones con la familia son bien estrechas (gracias a Dios), vivimos en una cultura que respeta lo familiar. Siempre o casi siempre podemos asegurar que nuestros padres perfilan nuestra vida. Sin embargo, eso no significa que acepten o aprueben todas las actitudes nuestras, así como nosotros no necesariamente aceptemos y aprobemos las de ellos; pero “ojo” siempre las debemos respetar y ellos siempre deberán respetar las nuestras.El tiempo, en el caso de la aceptación, será el que haga la diferencia, o sea debemos tener paciencia. Con el tiempo ganaremos el respeto e incluso la admiración por parte de nuestra familia, aún teniendo ellos una posición diferente. El tiempo señalará que no somos distintos, que no estamos haciendo nada malo, que realmente somos parte de sus vidas y ellos de la nuestra. Con el tiempo nuestra familia respetara nuestro estilo de vida, la decisión ética con la que deseamos vivir, al igual que cada uno de nosotros los respetamos a ellos.Es solo cuestión de tiempo para ambos, tengamos paciencia y así “ganaremos espacios dignamente”. Caracas, 20 noviembre 2006